Porque no estamos aquí para rendirnos, sino para liberar a Venezuela
En Voluntad Popular no llegamos a la política para acomodarnos ni para hacer concesiones con la tiranía. Nacimos de la calle, de la protesta, del dolor de un pueblo que decidió no arrodillarse nunca más ante el poder que oprime.
No tenemos miedo.
Lo hemos demostrado enfrentando cárcel, exilio, persecución, amenazas y muerte. Lo hemos pagado caro, pero no nos han quebrado. La libertad siempre vale más que el miedo.
No transamos con la dictadura.
No creemos en los atajos ni en acuerdos que normalizan el autoritarismo. No validamos farsas electorales ni legitimamos estructuras diseñadas para perpetuar el abuso. Somos radicales, sí: radicales en nuestra defensa de la democracia.
No creemos en una oposición domesticada.
La que se acomoda, negocia privilegios y se acostumbra a perder. Nosotros no venimos a sobrevivir dentro del sistema. Venimos a cambiarlo de raíz, a devolverle a Venezuela una verdadera alternativa de futuro.
No buscamos cargos, buscamos un país libre.
No luchamos por cuotas de poder, sino por un sistema donde el poder vuelva a la gente. Donde la dignidad sea norma, no excepción. Donde cada venezolano tenga las riendas de su destino.
Nuestra razón de ser no es figurar, es transformar.
No somos un partido tradicional. Somos un movimiento de ciudadanos decididos a conquistar la libertad.
¿Por qué nosotros?
Porque mientras otros callan, nosotros alzamos la voz.
Porque mientras otros se sientan, nosotros resistimos de pie.
Porque mientras otros pactan, nosotros luchamos.
Porque la historia de Venezuela no termina en dictadura. Y nosotros vamos a escribir el capítulo de su libertad.
