Los pemones son víctimas de un régimen que no sacia su sed de sangre

 

 

 

No conforme con destrozar su selva, envenenar sus ríos y exterminar su fauna mediante la ejecución del mal llamado Arco Minero, el régimen de Nicolás Maduro ha dado un paso más en su estafa contra los pueblos indígenas -a los que ya había puesto en una precaria situación al dejarlos sin medicinas ni alimentos-, al masacrar miembros de la comunidad pemón, en lo que constituye otro crimen de lesa humanidad perpetrado en tiempos de “revolución”.

Y es que el terror al que están sometidos los indígenas pemones de la comunidad San Francisco de Yuruaní o Kumarapacay, se ha incrementado desde el pasado 23 de febrero cuando se sumaron a los voluntarios que dispuso el presidente encargado de Venezuela, nuestro colega diputado y hermano Juan Gerardo Guaidó Márquez, para lograr el ingreso de la ayuda humanitaria que tanto requiere nuestro pueblo. Las bandas paramilitares chavistas –conocidas como “colectivos”-, junto a presos de la cárcel de El Dorado y componentes de la Guardia Nacional Bolivariana se han enseñado contra nuestros pueblos originarios, a los que han asesinado, disparado, amenazado e incluso obligado a salir de sus hábitats naturales, por lo que han tenido que buscar refugio en recónditos lugares de la selva al igual que en el estado brasileño de Roraima.


En verdad que jamás se había visto tanta maldad de un régimen contra una indefensa comunidad venezolana, algo sin precedentes en nuestra historia. El único pecado de nuestros pemones ha sido el de revindicar la lucha por el ingreso de la ayuda humanitaria que tanto requieren al igual que otros pueblos indígenas, que están siendo diezmados por enfermedades como el sarampión, la difteria, el paludismo y el VIH/SIDA ante la indolencia de una gente supuestamente “humanista” y en que en realidad actúa como poseída por el demonio por tanta desidia e ignominia. “chavista y socialista”.


La única buena nueva que nos ha llegado en estas horas sobre nuestros hermanos pemones, es la referente a la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de otorgarles medidas cautelares con la finalidad de protegerlos del régimen de Maduro, lo que desde el Parlamento Amazónico, el cual me honro en presidir, habíamos planteado que debía hacerse con el objetivo de apelar al sistema interamericano de justicia, dado que en nuestro propio país es imposible por el secuestro del que son víctimas nuestras instituciones por parte de la peste roja.


Entre los argumentos de la CIDH destacan que los pemones “se encuentran en una situación de gravedad y urgencia, toda vez que sus derechos a la vida e integridad personal están en riesgo de daño irreparable”, por lo que exige al régimen de Maduro, entre otras medidas, que no emplee fuerza “de manera incompatible” a los estándares internacionales, que les proporcione atención médica y que “amarre” sus hordas armadas a las que denominan “colectivos” para que no se repitan los episodios de violencia que ya han perpetrado contra indios indefensos.  


Nos toca desde la Asamblea Nacional exigirle nuevamente a Maduro que cumpla con el dictamén de la CIDH, y que su banda de asesinos deponga las armas y deje en paz a nuestros comunidades originarias, que solo quieren vivir en sus espacios, hoy envenenados por el ilegal uso de mercurio y cianuro que destruye nuestra naturaleza para cargar con nuestro oro, diamantes, bauxita y coltán para engordar las chequeras de la cleptocracia dominante y la del generalato ladrón que deshonra nuestra patria.


Finalmente, dejo esta pregunta para mis asiduos lectores: ¿esta nueva arremetida contra los pemones, no formará parte de esa sistemática agresión sangrienta contra los pueblos originarios, con el objetivo de que abandonen sus tierras para entregárselas a grupos delictivos como la narcoguerrilla colombiana del ELN o trasnacionales rusas y turcas, con las que el régimen de Maduro ha establecido alianzas criminales para negociar nuestros minerales valiosos, ante el cerco internacional que tiene de los recursos financieros de todos los venezolanos?

 

Ramón Flores

Diputado a la Asamblea Nacional

Presidente del Parlamento Amazónico

@liderhumano