Ahora resulta que los diputados de la AN somos los “villanos"

 

En verdad que es muy “divertido” escribir e insultar desde la comodidad de un teclado, dentro o fuera de Venezuela, a los que estamos aquí dando la cara: desde un canal de Youtube, de Twitter o Instagram, se pontifica y se dan “directrices” de lo que debe hacerse, para enredarnos en cosas, aparentemente importantes y ponernos a pelear, dividirnos, mientras el verdadero enemigo del pueblo, Nicolás Maduro y su combo, están en la acera del frente. Si no cumplimos a pies juntillas lo que dicen los vociferantes “expertos”, vienen las infamias contra los que aquí en el país diariamente arriesgamos nuestra libertad e incluso nuestras propias vidas en aras de cumplir con el sagrado mandato que nos encomendaron más de 14 millones de venezolanos el pasado 6 de diciembre de 2015, cuando fuimos electos diputados a la Asamblea Nacional, único poder legítimo del país que es reconocido internacionalmente.

 

La reflexión es a propósito de lo ocurrido el pasado “día de brujas”, cuando se planteó la posibilidad de declarar “persona non grata” al exjefe del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, personaje que escogió el régimen chavista para que sea su “mediador” en las “trampa-jaulas” de “diálogo” que se han montado con sectores de la oposición, armandóse un revuelo en la opinión pública auspiciado por los “sabiondos y sabiondas” que valiéndose de sus audiencias en las redes, nos exponen a un paredón de fusilamiento ante la opinión pública, basándose en “falsos positivos”.

 

 

Facultades de la AN

 

Sobre este punto, es preciso aclarar para los que desconocen lo que contemplan las leyes internacionales y nacionales en esta materia, así como para los que de forma descarada le mienten al país vendiéndose como “radicales”, que la competencia específica para la declaratoria de “persona non grata” corresponde a la Cancillería y no de la AN. Así se desprende del artículo 9 de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, del 18 de abril de 1961, que habla de la facultad que tiene el Estado receptor de comunicarle al Estado acreditante que “el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata”.

 

En ese sentido, también se debe especificar que Venezuela suscribió la Convención de Viena, “El derecho de los tratados” el pacto sunt servanda, “lo pactado obliga”, por lo que el contrato es ley entre las partes. Es por ello que en la AN nos regimos por el Reglamento de Interior y Debates y obviamente por nuestra constitución, por lo que el tema de declarar “persona non grata” al expresidente del gobierno español no es facultad de la AN, cuyas obligaciones están taxativamente expresadas en nuestra carta magna:

 

1. Elaborar leyes.

 

2. Ejercer supervisión (control) del Ejecutivo y demás poderes públicos.

 

3. Investigación.

 

Efecto político y no jurídico

 

A pesar de esta normativa, es importante destacar que ello no es un impedimento para que el máximo órgano político de soberanía popular en una democracia -como lo establece nuestra constitución-, que es la AN, pueda también hacer este tipo de declaratoria, que si bien no tendría efecto jurídico, sí podría generar un contundente efecto político, nacional e internacional. Un ejemplo de esto se da en España, que se encuentra también sometida a la aplicación del Convenio de Viena en materia diplomática, es común que los cabildos municipales constantemente declaren “persona non grata” a algún dirigente o funcionario, y allá como en el resto del mundo occidental, tales declaratorias tienen un impacto político -más no jurídico- importante.

 

Hablemos claro: Timoteo y su gente

 

A pesar de lo ya expuesto, los diputados hemos recibido un sarta de insultos, principalmente desde fuera de Venezuela, que van desde “vendidosal régimen” hasta “colaboracionistas” a raíz de este último episodio por el caso Zapatero.

 

Y es que hablando sin tapujos, debemos estar claros que los hombres y mujeres que integramos a la AN, con nuestras luces y nuestras sombras, seguimos líneas partidistas, no obstante estamos fundamentalmente regidos por nuestras conciencias, comprometidos con el noble pueblo que nos eligió, dentro de la Unidad. En ese sentido, para nadie son secretas las divergencias y las coincidencias entre AD, VP, PJ, UNT, AP, MP, ProCiudadanos, Copei y el grupo parlamentario que lidera Timoteo Zambrano (cercano al expresidente Zapatero), a quien abiertamente un grueso sector de la oposición rechaza por sus innegables vínculos con el régimen chavista que viola los derechos humanos, tortura, no permite la apertura de un canal humanitario, manipula y hace fraude en las elecciones, y de paso se disfraza de “cordero” para plantear “diálogos” sin haber condiciones claras y limpias, cuando en cambio existe un grupo sin duda totalmente mayoritario que consideramos que no están dadas las condiciones para ningún tipo de conversación con el régimen.

 

Lo que buscan los que atacan a la AN

 

Más allá de hechos que pudieran ser motivo de crítica, lo cierto es que la gran mayoría de los diputados que sí trabajamos por lograr un inmediato cambio en el país nos enfrentamos al laboratorio maquiavélico del G2 cubano, así como las hegemonías comunicacionales manejadas por el régimen, los “robots” que hacen tendencias en Twitter, los guerreros del teclado dentro y fuera del país y a una minúscula fracción que pretenden “destacar” desprestigiando a otros para neutralizar o enlodar a los diputados que actuamos conforme al “juramento hipocrático” de cumplir con las responsabilidades para las cuales fuimos electos.

 

Obviamente que además de reconocer nuestras fallas, también es necesario admitir que ante campañas negativas del régimen y de “opositores” no hemos sabido responder con prontitud y asertividad, dando espacio al posicionamiento de matrices de opinión que buscan desprestigiar nuestra gestión.

 

Sin embargo, es bueno preguntarse el motivo del recrudecimiento de la andanada de infamias en contra de la AN y sus miembros: ¿Quiénes se beneficiarán con desacreditar al Parlamento? ¿Los que tienen ansias de asumir la Presidencia del país “cómo sea”? ¿Será que viendo los escenarios que se vislumbran para el 10 de enero de 2019, cuando varios países han anunciado que no reconocerán a Maduro como jefe de Estado de Venezuela, “muchos y muchas” pretenden deslegitimar a la AN ante la posibilidad de que la Presidencia del país recaiga de forma interina en la máxima figura del Poder Legislativo, tal como lo establece la constitución? ¿Declarando a Zapatero “persona non grata” avanzamos en la lucha que tenemos? Sería maravilloso… ¿pero será así ? Recordé a Napoleón Bonaparte, quien señaló: ” Cuando veas a tu enemigo equivocarse, no lo distraigas”… ¿será que caímos en la trampa y estamos viendo hasta la nariz..?

 

Avancemos en lo que reclama el país

 

Desde Estados Unidos, Australia, España o Alemania es muy fácil despotricar de los que diariamente exponemos aquí nuestra libertad e incluso nuestras vidas ante un régimen que no respeta inmunidad parlamentaria y donde se “suicidan” presos políticos cuando están en custodia del tenebroso Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN).

 

A ninguno de esos “guerreros del teclado” los he visto a mi lado cuando junto a mis colegas diputados atravesamos el centro de Caracas y somos ofendidos y hasta atacados físicamente por las hordas “socialistas” que hacen vida en la “Esquina caliente”. Tampoco he conocido que aquellos que nos injurian desde fuera de nuestras fronteras les prohíban montarse en aviones o no les paguen sueldo por su trabajo, como hace el chavismo contra nosotros.

 

Y a pesar de esa y otras vicisitudes, estamos allí, en la primera línea de combate, arriesgando el pellejo por convicción, por conciencia y por honor, haciendo esfuerzos para sacar a Venezuela del desastre donde hoy está sumergida, las familias migrando, muriéndose de hambre y haciendo cola por las migajas que ofrecen con el control social de los CLAP podridos. Eso es lo que realmente nos reclaman los venezolanos, y no perder el tiempo en debates estériles como si apoyamos o no a Zapatero cuando en casi todas las fracciones hemos rechazado la intervención del mediador de Maduro, lo que ha sido un acto público, notorio comunicacional, relevado de toda prueba.

 

Hagamos esfuerzos sinceros para homogeneizar criterios y avanzar en mayoría hacia la transformación e incluso para la necesaria e inminente transición que se vislumbra en nombre del poder divino y benigno de Dios todopoderoso.