La justicia llega

 

 

Puede tardar, pero la justicia verdadera siempre llega, y a Nicolás Maduro se le está acercando la hora.

 

Ya lo habíamos anunciado, la Unión Europea estaba considerando aplicar sanciones a los responsables de la represión y la violación de los Derechos Humanos de los venezolanos, y este miércoles así lo acordó.

 

De forma unánime los 28 embajadores de la comunidad europea acordaron sancionar selectivamente a los funcionarios del aparato represivo del régimen de Venezuela y avanzaron hacia un embargo de armas, un veto a las exportaciones de equipos que puedan ser utilizados para la represión interna o para vigilar las comunicaciones electrónicas.

 

Este acuerdo también contempla la definición de una lista de funcionarios calificados como  responsables de la represión, quienes serán objeto de medidas restrictivas selectivas, como prohibición de viajar a territorio comunitario y congelar los bienes que puedan tener éstos en la Unión.

Maduro y cada uno de sus cómplices pagará por todo el daño que ha hecho a los venezolanos. 

 

No es para nada casual que en la última semana se hayan generado cuatro hechos que pudieran estar  cerrando el cerco en torno a Venezuela, a saber: las maniobras militares conjuntas de EE.UU. y los ejércitos de Brasil, Colombia y Perú en la región de la Amazonía, con el argumento de ensayar actuaciones en situaciones de emergencia humanitaria. No es casualidad la determinación del Consejo de Seguridad de la ONU de discutir el próximo lunes la crisis venezolana, ni mucho menos es fortuito este acuerdo sancionatorio de la Unión Europea, como tampoco lo es la petición directa del presidente argentino Mauricio Macri al mandatario norteamericano de aplicar un embargo total a las exportaciones de petróleo de Venezuela, tomando en cuenta que Washington es el primer comprador de crudo venezolano por un valor diario de 32,2 millones de dólares.

 

Sin duda que estos hechos representan pasos agigantados que hemos logrado a pulso, recorriendo cada país, reuniéndonos con mandatarios, embajadores, ministros y parlamentarios, visibilizando la crisis de nuestro país, expresando con nuestras voces los testimonios de los padres, las madres, de los hijos y las esposas de los asesinados y torturados de esta dictadura.

 

La justicia tarda pero llega, aún nos falta camino por recorrer pero estos avances nos dan fuerza para continuar la lucha desde afuera y contribuir con los esfuerzos que desde Venezuela están haciendo nuestros valientes hermanos.

 

Sumando voces de naciones demócratas buscamos que se le dé la calificación de dictadura al régimen venezolano, que se desconozca y no se legitime a la ANC por fraudulenta, que se arrincone al dictador de Maduro hasta obligarlo a aceptar una negociación creíble en el país, que incluya a todos los actores principales del país para que juntos den con soluciones para los graves problemas a los que se enfrenta Venezuela.

 

El mundo se le está viniendo encima a Maduro, ya el gobierno de Estados Unidos avanzó en las sanciones al igual que Canadá, se suma ahora la Unión Europea y vendrá el pronunciamiento del Consejo de Seguridad de la ONU, no descartamos nuevas sanciones.

 

Los venezolanos no están solos, nunca lo han estado, nosotros nos hemos encargado de acompañarles desde donde forzosamente nos encontramos, tampoco los desampararemos. Ahora con más ahínco lucharemos para lograr que más organizaciones y naciones contribuyan a ejercer presión en contra del dictador Nicolás Maduro y todos sus cómplices. Hoy lo afirmamos con más fuerza y convicción: La justicia tarda, pero llega. Y a Nicolás pronto le llegará.