Lilian somos todos

 

En días próximos pasados leí un artículo de opinión de José Toro Hardy, quien de manera sencilla expuso lo que viene aconteciendo en nuestro país y lo que es sin lugar a dudas la campaña de desprestigio que utiliza el régimen contra todo aquel que le haga sombra, sobre todo el que disienta,  luche y haga pública su opinión.

 

Este es un régimen oscuro que se quitó la careta democrática con la que pretendía engañar a los organismos internacionales, tenía legitimidad de origen con la que fue electo, y luego le endosamos el adjetivo de ilegitimo por el desastroso desempeño en el plano social, económico y político que ha traído como consecuencia una crisis humanitaria sin precedentes, todo ello producto de la ineptitud y la corrupción donde han demostrado indolencia total a los males que azotan a los venezolanos a quienes nos castigan por el hecho de serlo y sobre todo por oponernos y luchar contra esta desgracia que nos ha tocado vivir por más de 18 años.  

 

Definitivamente un desastre total, la gente muere de hambre, muchos comen de la basura e incluso animales domésticos, no hay comida en los anaqueles y la que se consigue es a precios exorbitantes de los cuales un gran porcentaje de la población no puede pagar; ni hablar del drama de los medicamentos sobre todo para enfermedades crónicas y la ruina total en los hospitales, crisis que ha incentivado mucho más la inseguridad quien actúa de manera impune, en otras palabras, el que se salva por una ausencia, lamentablemente fallece por otra; así estamos en Venezuela. 

 

Lilian Tintori de López, esposa del líder de la resistencia Leopoldo López, es perseguida al igual que su esposo porque le ha gritado al mundo nuestra realidad; sin lugar a dudas ha jugado un rol determinante en esta lucha contra esta dictadura convirtiéndose en una piedra en el zapato del régimen por su lucha incansable en pro a la liberación de los presos políticos, respeto a los derechos humanos y apertura del canal humanitario. Ha recorrido con su trabajo perseverante el país de punta a punta, al igual que varios países para exponerle a personajes influyentes de la política mundial nuestra realidad buscando ayuda a pesar de vivir en carne propia durante más de tres años el tener desintegrada su familia y que sus hijos crecieran lejos de su padre por encontrarse en los barrotes de la cárcel impuesta por este régimen al ser un preso de conciencia, aunado a la persecución de la familia obligando a que Leopoldo López padre se fuera del país, así como a soportar vejámenes la señora Antonieta Mendoza de López y la hermana del líder opositor Diana López, quien aun así siguen luchando en distintas trincheras para la transformación del país.

 

Lilian sin duda se ha convertido en un ícono de la defensa de los derechos humanos, ícono que el régimen debe neutralizar sembrándole delitos y pretendiendo desprestigiarla para que no continúe desenmascarando a la dictadura, pero no podrán, con su fuerza y la del pueblo que está decidido a cambiar, lograremos la libertad.