Crónica de un gobierno medalaganario

 

Pues sí, me da la gana de meterte preso, me da la gana de robarte lo que traes, me da la gana de matarte,  me da la gana de llevarme los dólares, me da la gana de quitarte el espacio de la Asamblea Nacional, me da la gana de llevarme a Leopoldo López a Ramo Verde, ahora me da la gana de devolverlo a su casa, preso claro, me da la gana reirme de los jóvenes que asesiné, me da la gana de que no comas, de que no duermas…de eso me da la gana.

 

Así con transparencia el gobierno de Nicolás Maduro  actúa en nuestro país, un completo medalaganario a quien en estos momentos pareciera no  importarle las reacciones de la comunidad internacional, la expulsión de nuestro país de Mercosur, las acciones de Estados Unidos, por cierto de los pocos países que realmente paga en efectivo, con dólares, el suministro  que le damos de petróleo. No le importa leyes porque la ley es lo que le dé la gana, cuando le dé la gana.

 

Y sin hacer ruido a ésta conducta, la presidente del fraude constituyente Delcy Rodríguez comienza a  tratar de quitar  del camino, junto a su séquito, las costuras rotas de la revolución, las incomodidades de lo que han dejado a su paso y allí  la Fiscal General de la República Luisa Ortega Díaz entra como principal actor. Y es que las pruebas de las vagabunderías del gobierno están allí,  por ello sacarla del cargo debía ser la primera tarea de los borregos.

 

Y las acciones de este circo intentan atrasar y desviar la atención de lo que verdaderamente es importante, las razones que nos llevaron hace más de 120 días a las calles, nuestros petitorios;  libertad de presos políticos, elecciones generales este 2017, apertura del canal humanitario y restitución del orden constitucional en Venezuela.

 

Para muchos venezolanos ésta lucha no ha dado resultado, pero la realidad es que el mundo sabe que sí estamos en dictadura.  Lo que antes se dudaba y  generaba reuniones internacionales de sólo debates  hoy son decisiones sin vuelta atrás. NO podemos desmayar. No podemos sentirnos derrotados, esa es la tarea del régimen para lograr la sumisión.  Sabemos que hoy la desesperación está presente en el corazón de muchos pero no podemos permitir que se instale y se ponga cómoda. 

 

Y frente a  nuestro día a día,  para muchos un llamado a elecciones regionales genera  legítima desconfianza aunque ya le hayamos ganado una batalla al régimen por esa vía. Pero es importante no olvidar que  Venezuela es una República y hay dos cosas que deben imperar; la ley y el voto. No serán los Generales, heróicos  cual cuento épico los que vendrán a resolver los problemas de la nación, la valiente resistencia y los votos son y seguirán siendo nuestro camino para el rescate de la democracia  de un país dirigido hoy por medalaganarios. 

 

Seguimos en Resistencia, pero también votando se lucha y se resiste. Fuerza y fe Venezuela.