Estado delincuente: censura, represión y muerte

 

Al cierre de esta columna nos enteramos del vil asesinato del concejal Fernando Albán. La policía política lo detuvo ilegalmente por sus ideas, se le violaron sus derechos humanos sometiéndole a presiones y seguramente torturas, al final murió en manos de sus secuestradores. Está claro. Otro venezolano asesinado por la dictadura de la violencia, el hambre y la corrupción de Nicolás Maduro. Mi mas sentido pésame a sus familiares y amigos. Su muerte, como la de decenas de conciudadanos, no quedará impune.

 

Ahora, el artículo que había preparado para hoy.

 

Hace poco compartí en la Universidad Complutense de Madrid un foro sobre libros y censura con autores españoles y venezolanos, entre ellos, Sergio Dahbar, David Placer, Carleth Morales y Karina Sainz.

 

Presenté el caso de la censura contra las obras de las que soy co-autor con Marcos Tarre: Estado Delincuente y El Gran Saqueo. Expusimos cómo los cleptócratas de Maduro han logrado penetrar las instituciones convirtiendo a nuestro país en un Estado delincuente y cómo el régimen y sus cómplices utilizan la censura para lograr impunidad y seguir saqueando el dinero de todos.

 

Hablamos de la compra de los medios impresos, radiales y televisivos por parte de los testaferros de la casta gobernante, algunos de ellos con intereses en España. Las operaciones ilícitas detrás de adquisiciones como las de El Universal, Últimas Noticias y Globovisión, además de decenas de emisoras radiales. Medios comprados bajo presión y extorsión con dinero de la corrupción del régimen, violando leyes y reglamentos.

 

Explicamos también el bloqueo en Internet de Conatel a portales, blogs y redes sociales. Una nueva forma de censura que impide a los venezolanos ejercer su derecho a la información y a la libertad de expresión. La presión, los ataques cibernéticos y en especial el terrorismo judicial ejercido por jueces que actúan como sicarios contra periodistas, editores y dueños de medios, blogueros o simples ciudadanos.

 

Por su parte, el periodista venezolano David Placer, Premio Miguel Otero Silva de investigación, compartió las vicisitudes enfrentadas para escribir Los Brujos de Chávez. Carleth Morales, autora de 26 crímenes y una crónica, señaló las dificultades que superó con la ayuda de reporteros en Venezuela para recopilar información sobre los jóvenes asesinados por el régimen de Maduro en las protestas de 2017.

 

Quedamos muy agradecidos a la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, a los organizadores y a todos los que acudieron, por su solidaridad con la lucha por la libertad y la democracia en Venezuela.

 

Igualmente queremos felicitar al periodismo nacional por el premio Gabriel García Márquez otorgado al reportaje Venezuela a la fuga, trabajo conjunto del diario colombiano El Tiempo y el portal venezolano Efecto Cocuyo sobre la tragedia de los desplazados por el Estado delincuente que dirigen Maduro y la casta cívico-militar cleptocrática que lo sostiene en el poder.

 

También el cine venezolano cosecha apoyos. Congratulaciones al cineasta Carlos Oteyza por su nueva y valiente película El pueblo soy yo, producido por el historiador mexicano Enrique Krauze, quien ha escrito un libro con el mismo nombre. Ambos presentaron sus obras en Casa de las Américas en Madrid. El filme estará en los cines españoles esta semana ante la expectativa de los que quieren saber cómo el populismo y la cleptocracia de Hugo Chávez y su heredero Nicolás Maduro destruyó a uno de los países más prósperos del planeta.