Paraguaná a sus 519 años

Paraguaneros y paraguaneras, venezolanos todos:

 

Hoy conmemoramos el Día de Paraguaná, pero no hay nada que celebrar. En el 519° aniversario de su descubrimiento, se muere de sed, de desidia, ve la partida de sus hijos a otras tierras, las fuentes tradicionales de trabajo están devastadas, los servicios públicos en peor estado que nunca, el agua se nos niega por días, semanas y hasta meses, las calles inseguras y en manos del hampa, las petroleras convertidas en un montón de chatarra, la salud está herida de muerte, los enfermos están condenados a las peores penurias.

 
Mientras tanto, el gobierno regional como el nacional se mantiene indolentes ante esta trágica situación. 


La Zona Libre está desierta y arruinada, la pesca se acabó, las universidades vacías, los campos están desiertos, el transporte se realiza en las famosas perreras, la gente deambula por sus calles y caseríos, buscando cómo sobrevivir.

 
Hoy en su día aniversario nos duele Paraguaná y su gente, sometidas como toda Venezuela a un régimen inclemente, incapaz y corrupto que no tiene capacidad ni interés en solucionarlos. 
Llamamos a mantenernos en pie de lucha, a la protesta cívica, a un acto de rebeldía interior, popular y masivo. El llamado es a mantenernos firmes, en la absoluta convicción de que la tarea primordial que tenemos, es recuperar nuestra libertad hoy conculcada por una dictadura feroz, para luego construir la Mejor Venezuela.


En medio de toda esta tragedia les decimos:
desconocer, resistir, acompañar, organizar y 
agitar, son las consignas. 


Lucharemos en las calles, en los pueblos, en los caseríos, en el interior y en la periferia, en la montaña y en el llano, en nuestras vecindades, en las colas, en nuestros sitios de trabajo, en la noche y en el día, daremos lo mejor de nosotros, no habrá descanso hasta lograrlo. 
Levantemos la bandera de la esperanza con la convicción de que rescataremos nuestra Patria, que pronto recuperaremos nuestro modo de vida, nuestro gentilicio, la herencia histórica de nuestros libertadores, pronto volveremos a ser la región y el país de oportunidades que siempre fuimos.    

 
El futuro está a la vuelta de la esquina, es nuestro y nada ni nadie podrá impedirnos alcanzar nuestros sueños.